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21 feb 2012

CARMEN THYSSEN CONFÍA SU COLECCIÓN A MÁLAGA

En marzo de 2011 se inauguró en el Palacio Villalón de estilo renacentista el Museo Carmen Thyssen, el cual alberga la colección privada de Carmen Cervera. Dicha colección se distribuye en tres de las cuatro plantas con las que cuenta el centro.

El Palacio conserva su fachada renacentista uniendo historia y modernidad, ya que el interior se ha adaptado a las necesidades museológicas que se requerían para instalar la colección en las diversas salas.

Las obras son un compendio de joyas artísticas seleccionadas cuidadosamente ya que gozan de una calidad y variedad admirables. Es una colección compacta y homogénea que llevan al visitante por un recorrido de la pintura del S. XIX que se desarrollaba en Andalucía y sus proximidades.

El recorrido comienza con algunas piezas de temática religiosa tanto españolas como italianas. Posteriormente se sumerge en la Pintura Costumbrista representada por el paisaje romántico que se desarrolla en Andalucía a principios del S. XIX marcado por el romanticismo que desprendían las historias y tradiciones de esa tierra.

Esto da paso a la Pintura Preciosista donde la influencia de Mariano Fortuny(1838-1874) es patente y que fue muy demandada por la burguesía de su época.
El recorrido nos muestra la evolución del paisaje andaluz con la escuela liderada por Carlos de Haes(1829-1898) que hace una interpretación mucho más real de este.

Hay obras de la Escuela Valenciana en torno a la figura de Joaquín Sorolla(1863-1923)y su influencia. Dario de Regoyos(1857-1913) crea una tendencia con temática andaluza pero con un claro predominio parisino que se traduce en un lenguaje modernista y cosmopolita que será muy desarrollada en torno a su círculo más próximo. Acaba la visita con una cuarta planta dedicada a exposiciones temporales y que ofrece una extraordinaria vista de los edificios colindantes.

El personal es muy atento con las necesidades y preguntas de los visitantes, la tienda dispone de un surtido de libros y demás muy adecuados a este tipo de museos y la localización dentro de la ciudad del inmueble muy céntrica y de fácil acceso. El único inconveniente, que personalmente encuentro, es el precio de la entrada. Entiendo que para tener una colección de este calibre se necesita mucho dinero pero si se quiere acercar el Arte a todo tipo de público es un dato a tener en cuenta.

18 sept 2011

“MERCADO DE ESCULTURAS”

No sé por qué pero es increíble las colas interminables que se montan en las puertas de museos/fundaciones en las macro exposiciones que organizan y que las galerías de arte/salas alternativas estén casi siempre medio vacías.
Supongo que parte de esto ocurre por la publicidad y expectativas que crean las grandes industrias culturales y el renombre de los artistas de las mismas, pero no deja de llamarme la atención que, dentro de lo que cabe, las galerías madrileñas pueden presumir de una programación envidiable con un público casi inexistente.

En el mes de agosto Antonio Mota, un escultor de San Fernando (Cádiz), ha puesto en marcha un proyecto, en mi opinión muy interesante, para acercar su obra al
público. Porque ¿Cómo haces para que la gente conozca tu obra? Pues llevándola a un lugar donde esta no deja de pasar ni un momento del día: Los Mercados de Abasto.

El objetivo de Antonio Mota es acercar sus esculturas a todo tipo de personas en un itinerario por diversos mercados de la provincia de Cádiz. Esta andanza comenzó el pasado mes de agosto en el Mercado de Abasto de San Fernando, actualmente está en el de Chiclana y en octubre viajará al de Puerto Real.

Todo este periplo estará recogido, una vez concluidas todas las exposiciones, en un libro donde se mostrarán fotografías, experiencias del artista con los diversos ayuntamientos, reacción del público, características de los mercados…
Una especie de cuaderno de bitácora que hará que la experiencia no acabe en el olvido.



Fotos: Pepe Rivera

9 may 2011

“EL VASO SIEMPRE MEDIO LLENO”

La obra de Herbert Schügerl (Austria, 1948) está llena de contrapuntos que hace que el que la contempla no sepa si simplemente echar un vistazo rápido o pararse a ver y dejarse llevar. Nos podemos perder en temas de actualidad de índole internacional tratados con una gran sutileza e ironía o incluso pasearnos por retazos de historias que nos deja la propia Historia del Hombre.


Detrás de todo esto se esconde una visión del vaso siempre medio lleno, ¿para que lamentarse con lo que no hay si tenemos tanto por delante que vivir y disfrutar?
La obra de Herbert Schügerl nos traslada a su personal visión de lo que nos rodea mostrándonos su interpretación de los acontecimientos, ya sean reales o imaginarios, de una manera muy particular llena de sentido del humor y con cierto tono burlón.

El color nos envuelve, nos perdemos en sus característicos azules , rojos y verdes…estos se separan los unos de los otros a través de finas líneas que componen la escena dotándola de significado. Al igual que en la obra de Cézanne, el resultado final es un enjambre de líneas y colores que dan forma a la esencia del mensaje.
Nos deja claro que el instrumento con el que se siente más cómodo es el cincel, los trazos son directos y precisos, no dejan lugar para la improvisación, llena la obra de una impronta y una precisión absoluta.


Al observarlas por primera vez nos pueden parecer una tomadura de pelo “¿Pero que es esto?”, no es una broma, no. Quizás haya que detenerse un poco más y dejar volar la imaginación. El artista no pretende imponer su criterio ni su visión de la historia que ha recreado, quiere que el espectador se pare frente a la obra y se deje llevar por lo que sus “ojos” ven en ella. Ya sean formas incoherentes paseando por un escenario o un desfile de cardenales con sus atuendos púrpuras… quién sabe.


Lo mejor de la obra de Herbert Schügerl es que no te impone límites ni restringe la libertad del que la observa, sólo te hace plantearte si en el fondo, aunque tratadas de un modo un tanto sarcásticas y absurdas, las escenas que nos muestra no son del todo tan vacuas.

17 mar 2011

MI SEGUNDA VEZ

Este año,2011, he vuelto de nuevo a la feria Madrid DEARTE, que celebrado en lo que se ha llamado la Gran Semana del Arte en Madrid. La gran diferencia es que en esta nueva edición he participado con una galería y no como comisaria “independiente” y que ya llevo un año en el “mundo real” de este mundillo.

Ya la ingenuidad deja paso a la cruda realidad en la que se mueven estos eventos, que más que mostrar arte lo que más interesa es vender “cosas”. Estas ferias dan cabida tanto a la exhibición de Arte como de No Arte. Al fin y al cabo lo importante es vender, y quién mejor para hacerlo que los “expertos” galeristas. Miman su stand a más no poder, reparten las obras por el carísimo espacio que han contratado porque ¿quién les garantiza que vayan a cubrir gastos? Aquí se aplica “Quién no arriesga, no gana” y desde luego mejor es salir de casa y seguir en el candelero que quedar en el olvido.

Dejando la frivolidad a un lado, también es cierto que no todo es eso. Sigues encontrando gente estupenda con la que compartir experiencias y opiniones, descubres artistas que te hacen partícipe de sus propios universos y compañeros que hacen que las largas horas de pie merezcan la pena.

MI PRIMERA VEZ

Este año,2010, se ha celebrado la IX edición de la Feria de Arte Contemporáneo DEARTE, coincidiendo por segunda vez, en cuanto a la fecha, con ARCO.
Y por primera vez he tenido el honor de colaborar en ella desempeñando el papel de comisario y teniendo a mi cargo a cinco maravillosos artistas.

De toda esta experiencia he aprendido muchas cosas, tanto de otros colaboradores, como de los propios artistas y sobre todo, del mundillo que en estas ferias se desarrollan. Ha sido realmente emocionante el trabajo en equipo tanto para el montaje como para el desmontaje, en general, ha reinado una actitud de camaradería entre todos los voluntarios. Aunque, como siempre en cualquier lugar, también nos encontramos con “dependientas de El Corte Inglés” preocupadas más por vender que por imbuirse en el ambiente que nos puede ofrecer una feria de esta categoría y pisarte la cabeza por el camino para conseguir una venta, eso sí, de una manera muy “diplomática y discreta”.

Es increíble cómo al admirar las obras que te rodean te transportan a un nuevo universo personal, el artista te muestra su ser, se expone ante ti y es de desagradecidos no tomarse un momento para disfrutar de ello y reinterpretarlo. Convives con ellos en un estrecho espacio, te explican su proceso creativo y lo que le han llevado hasta allí, y es entonces cuando te propones hacer todo lo posible para que algún afortunado se lleve esa experiencia a casa. Aunque no siempre se consigue. Para ellos lo más difícil ya está hecho, están dando a conocer su magnífica obra y superando el miedo que supone exponerse así ante todo el mundo.

28 feb 2011

"LOOK AT ME"

El desnudo femenino a través de la historia del arte ha sufrido una gran evolución, no tanto en lo visual como en el concepto.
En el periodo anterior a la modernidad(S. XIX) la realización de desnudos iba unido a la historia que relataba la obra en sí, ya fuera profana o religiosa. Era la excusa perfecta para ofrecer al mecenas un desnudo femenino “moralmente permitido y aceptado”.
A partir de la modernidad ya no era necesario poner el tema como excusa, ya que el cuerpo femenino al desnudo era un tema en sí, sin trasfondo ni doble rasero. Se presentaba tal cual, el artista recreaba su propia historia.
En la actualidad, el tema del desnudo femenino es uno de los más recurrentes por parte de los fotógrafos. Se reinventan una y otra vez, juegan con la técnica, el contraste de luces, diferentes contextos dónde hacen posar a las modelos...
El cuerpo femenino es utilizado como un objeto bello puesto a disposición del “creador”, por eso de “crear diferentes escenarios”. Aunque muchas veces la creación queda en un segundo plano y la supuesta técnica aflora por doquier, cosa que quizá resta un punto de espontaneidad en el resultado final, carece de la chispa que toda obra de arte debe poseer para ser tal cosa.
No voy de entendida de fotografía, por que no es así, simplemente hablo desde el punto de vista de espectadora de arte que lleva un buen bagaje a sus espaldas y que tiene entrenado el ojo para captar la sutileza de las obras de arte.
La sutileza. Es un concepto que actualmente y de forma generalizada en este campo, se ha ido deteriorando a pasos agigantados. Ya no se insinúa, no se lee entre líneas, no se aboga por mantener cierto secretismo... Se ha pasado al “MÍRAME” porque esto es lo que hay, no busques más, soy sólo “YO”.
Por supuesto que hay excepciones, gracias a dios, todavía se pueden encontrar creadores que son genios cuando ven a través del objetivo y capturan en un instante toda una historia que transmiten al espectador que las contempla y sienten esa conexión sutil con la imagen.
Porque al fin y al cabo, a eso se reduce todo, a que el espectador quede atrapado por la historia que insinúa la imagen, puede que no sea lo que el artista pretendía al crearla, pero si el que observa sufre aunque sea un levísimo estremecimiento, surge la chispa.

1 dic 2010

"LA TECLEADORA HUMANA"

"Te escucho teclear continuamente, ¿que haces escribiendo tanto?"
¿En serio? Pues no me había percatado del ruido...o ¿es del acto en sí de lo que va la queja? No tengo ni idea.
"De las chicas que he tenido, tú eres la que más teclea" Hombre mira, no sé, trabajo ocho horas diarias delante de un ordenador...
Y entonces yo me pregunto, ¿Que es mejor? ¿Teclear poco?¿Teclear mucho? porque ¿como sabes cual es el término medio? Y se creerá o bien que chateo con mis amigos en horas de trabajo, o que (no sé de donde ha sacado la idea, en serio)estoy escribiendo mi primer best-seller.
Analizando un día de trabajo, mis dedos pasan por el teclado para: el correo electrónico(un sistema moderno de comunicación muy utilizado ultimamente), escribir ideas y proyectos, mantenerme ocupada en cosas banales pero fundamentales en este trabajo...está bien, lo admito. Consulto el tiempo para pensar en la ropa que llevaré al día siguiente y mis dos cuentas de correo electrónico...pero ¡para eso casi no se teclea! y como mucho, ¡son diez minutos!
Así que he llegado a la conclusión de que los "entes superiores" nunca están contentos, porque si tecleo poco es que no trabajo lo suficiente¿no?, y si tecleo mucho...es que trabajo demasiado¿no?
Pues si alguien tiene alguna teoría al respecto, por favor, ¡que me lo explique! porque no capto el concepto.
De todas maneras, yo seguiré dándole al teclado... que mejor que piense que trabajo mucho que poco.