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29 jun 2014

¡ARRIBA EL TELON!



El séptimo arte está compuesto de diferentes variaciones, una de mis preferidas, los musicales.

Como caído del cielo y de una manera que no viene al caso mencionar ahora mismo, hace unas semanas me vi sentada en el palco del teatro Lope de Vega esperando impaciente y expectante, al igual que los cientos de niños que me rodeaban, a que diera comienzo el musical “El Rey León”.


Llevo viviendo en Madrid unos cinco años y de lo que más presumo de esta ciudad es de su variedad cultural, aunque cabe decir que, cuanto más a mano tienes las cosas menos las aprovechas. Muchos amigos y conocidos han dedicado un fin de semana especial a venir exclusivamente a ver “El rey león” y visitar de paso la ciudad, cosa que yo que vivo exclusivamente aquí todavía no había hecho, ya fuera por el precio de las entradas o por pensar que siempre habrá una temporada más. 


Mucho había escuchado hablar del mencionado musical, algunos comentarios buenos y otros no tanto, yo siempre digo que es mejor juzgar por uno mismo y que para gusto los colores, así que con una “open mind” me aposenté en mi butaca a esperar el inicio de la función.

Quedé atrapada desde el primer instante, la película me encanta, incluso de adulta, pero verla escenificada fue increíble. El juego de luces, el vestuario, como los animales cobran vida en el escenario y el ambiente que se crea es impresionante.


Pero sin duda, la música es lo mejor. Ver a la orquesta a ambos lados del escenario y a los actores cantando en directo no tiene precio. Cómo interactúan con el público y los hace parte de la historia, lo más emocionante. Hay tantos detalles por asimilar que no basta una sola función para empaparte de todos los estímulos, tanto visuales como sonoros.
La recomiendo fervientemente, te puede gustar más o menos, pero seguro que no te deja indiferente. Yo sin dudarlo repetiría. 
                                                       ¡Que siga la función!


17 feb 2014

LA RUINA VIVA



Ayer domingo me encaminé, bajo un cielo gris encapotado y tapada hasta las orejas, hacia Tabacalera, Espacio Promoción del Arte en la glorieta de Embajadores. Allí exponía un fotógrafo amigo de mi prima y a casi dos semanas de que terminara me animé a ir.

Iba pensando yo por el camino que sería la segunda fábrica de tabacos que conocería con otro uso ya que tuve la suerte de estudiar la carrera en la Antigua Fábrica de Tabacos de Sevilla. La similitud sólo radica en que por sus puertas salieron cigarritos bien liados, digo yo, porque lo que respecta al diseño no pueden ser más antagónicos. Mientras que la fábrica de Sevilla, de 1728, tiene un diseño típico renacentista que aún a día de hoy conserva ese clasicismo, a pesar de la fuerte remodelación que sufrió para acoger la Sede de la Universidad de Sevilla. La fábrica de Madrid, de 1750, conserva todavía ese aire industrial y de maquinaria pesada.
Vista ,Tabacalera Espacio Promoción del Arte
 Los que no hayan visitado el centro pueden pensar “¡En qué estaban pensando para poner obras ahí dentro!”. Yo creo que conservar parte de la esencia del espacio original dota al entorno de gran personalidad que para nada resta protagonismo a las obras que se exponen, muy al contrario, las dota de mayor importancia si cabe. El contenedor es tan diferente al contenido que éste brilla con luz propia, como se suele decir “los polos opuestos se atraen”.
 Desde 2007 el Centro Nacional de las Artes Visuales ha usado el espacio para dos fines muy concretos: El Centro Social Autogestionado La Tabacalera de Lavapiés y Tabacalera, Espacio de Promoción del Arte donde se desarrollan diferentes proyectos de carácter temporal relacionados con la fotografía contemporánea y las artes visuales

Vista, Sala La Fragua
Hasta el 23 de febrero se pueden ver dos exposiciones: “Contexto crítico. Fotografía española siglo XXI” formada por propuestas de 20 fotógrafos, muy coherentes e interesantes. Diferentes entre sí pero que de ninguna manera causan indiferencia.

Sin embargo, mi viaje comenzó con el objetivo de visitar la exposición “Óscar Carrasco: Madrid Off”. En la entrada del centro me indicaron muy amablemente donde se encontraba, en La Fragua. Ahí estaba yo a punto de recorrer una larga sala con vida propia en su interior.

La muestra está formada por fotografías de edificios de la Comunidad de Madrid que actualmente están en desuso. Los hay de carácter privado, público, profano y religioso. Son espacios inmersos en la propia ciudad que pasan desapercibidos. 

Óscar Carrasco. Estación del Norte
El carácter desolado que tendría que conferirles el abandono ha dado paso a un nuevo aura, a una historia diferente, que desde luego ya no vive el hombre de forma cotidiana sino que se encuentra en el recuerdo que encierran esas cuatro paredes y que recogen las instantáneas de Óscar Carrasco. Juega con la luz y la atmósfera de forma sorprendente, convive con el espacio, lo reconoce y lo capta en un segundo. Un segundo de vida que no se apaga. 

Me sorprendió gratamente, cosa que el arte actual no hace desde hace tiempo, me removió sentimientos, me puso los pelos de punta y me hizo recordar porqué me gusta tanto el arte. Qué pena que sólo pueda recomendarla cuando apenas queda una semana y media para poder visitarla, así que ¡Aprovechad estos pocos días! Merece la pena.

7 nov 2013

EL OTOÑO LLEGO AL RETIRO



Comienza el otoño y como ya viene siendo habitual en estas fechas se inaugura en Salón de Otoño, organizado por la Asociación Española de pintores y escultores. Este año cumplen 80 maravillosos años llenos de arte de calidad y variedad. No podrían hacerlo sin contar con el apoyo de varias Instituciones, tanto públicas como privadas.
Este afamado y reconocido salón comenzó su andadura en el año 1920 y tenía como objetivo presentar al público una cohesión de lo que se realizaba en España bajo el criterio de ciertos artistas que formaban parte de esta asociación.
Ferré Ferrando
Hasta el Parque del Buen Retiro hay que trasladarse ya que es en la Sala de Exposiciones Casa de Vacas donde podemos ver esta edición del 6 al 29 de noviembre, de lunes a domingo de 10.00 a 20.00h, gratuitamente.
La muestra está formada por 50 obras de una gran variedad de estilos artísticos elegidos por un jurado compuesto por miembros de la asociación. La participación de artistas es muy elevada, y sé de buena tinta que no es fácil que elijan tu obra así que os podéis imaginar el prestigio que supone participar.
El jurado concede diferentes premios con los nombres de las instituciones que participan: Premio El Corte Inglés, Premio Metro de Madrid, Premio Casa de la Moneda…  y diferentes Medallas: Medalla de Acuarela “José Prados López”, Medalla de Dibujo “Roberto Fernández-Balbuena”…
La sala es espaciosa y las obras se pueden apreciar en todo su esplendor, a mí personalmente me costó lo suyo porque estuve en la inauguración y ya se sabe como son estas cosas,  multitudinarias como poco.
Mª Victoria Gándara
Quedé encantada con las acuarelas y las esculturas y con pinturas de artistas que ya conocía y que siempre me sorprenden gratamente, aunque como siempre “para gusto los colores” y yo paseé la mirada rápidamente por algunas de ellas.
Pese a todo recomiendo la visita a este Salón de otoño y de paso aprovechar para pasear por el Retiro y contemplar sus maravillo paraje.

3 oct 2013

UN RAYO DE SOL



La luz de un nuevo sol ha alumbrado un rincón de mi alma que llevaba tiempo a oscuras.  Me ha hecho elevar los ojos hacia el cielo y quedarme prendada de su luz. Ha hecho que la ilusión que ya creía perdida vuelva a aparecer y me llene de una renovada esperanza.

Todo esto es lo que me ha regalado la obra de Mariana Rivera, la oportunidad de poner de nuevo en práctica lo que antes tanta satisfacción me daba, ha confiado lo suficientemente en mí como para dejar que monte su primera exposición de soles, captándome con su luminosidad y color, además de con su vivido entusiasmo.

Desde siempre la temática solar ha estado presente en su vida, ha ido desarrollándose a lo largo de los años de maneras diferentes y ha desembocado en lo que nos muestran hoy sus pinturas: soles llenos de color y viveza que llenan de alegría a quienes los contemplan.

La exposición titulada SOLES se inaugura el 4 de octubre en el Centro Cultural La Despernada, de Villanueva de la Cañada(C/Olivar, 10). Se podrá visitar de lunes a viernes de 9.00 a 21.00h y sábados de 10.00 a 14.00h hasta el 30 de octubre. También se impartirá un taller infantil de relajación sonora y creatividad, por parte de Mariana Rivera, los días 4, 11 y 25 de octubre de 18.00 a 19.00h, una iniciativa muy interesante ya que es estupendo que los niños comiencen a desarrollar su creatividad y a apreciar el arte desde pequeños.

Nos encontraremos una obra llena de color, alegría y optimismo que se expande por todo el espacio y que asalta al espectador con verdadera locura. Todos vamos a querer tener un sol siempre cerca para que nos ilumine en todo momento.
¿Quién quiere uno? ¡Yo!

11 ago 2013

A LA CAZA DEL TESORO


En la época romántica Bodelaire(1821-1867) pone de manifiesto la figura del flâneur, paseante bohemio que vaga por la ciudad perdiéndose entre sus calles e imbuyéndose de todo lo que le rodea. Es un ser que protegido por el anonimato que ofrece la urbe se empapa tanto de la arquitectura que lo rodea como por el ambiente que la conforma.

Me encanta hacer de flâneur y descubrir lo que ofrece la ciudad. Constantemente encuentras pequeños detalles y  rincones que normalmente te pasan desapercibidos en la rutina diaria. Eso sí, hay que saber mirar y no solo ver. Personalmente, tengo que tener bastante cuidado en mis salidas ya que ando siempre mirando a mí alrededor y sin prestar mucha atención a alcantarillados, farolas fuera de lugar y viandantes apresurados que se interponen en mi camino.

El mes de agosto es el perfecto para pasear por Madrid, se vacía de coches y de grandes multitudes ampliando los espacios siempre llenos. Eso sí, buscando siempre la sombra y a una hora donde no te desmayes en plena calle. Es una especie de búsqueda del tesoro sin mapa ni brújula que te guíen, el instinto es lo que predomina en estas expediciones. Aunque está bien eso de perderse, siempre hay que hacerlo con algún punto de referencia, para no llevarse ningún susto.



Aparte de la arquitectura que conforma la ciudad y detalles urbanísticos que impactan, algunas sorpresas que descubro son de “artistas anónimos” y ahí es donde radica su espontaneidad y frescura, no esperan nada de nadie, ni halagos ni ventas ni buenas críticas, simplemente dejan volar la imaginación y se expresan. Pueden ir desde balcones con extraterrestres hasta grafitis en una pared abandonada como en el cartel del horario de una peluquería.

Lo más importante de todo es mirar con respeto y con la mente abierta a nuevas posibilidades. Dejarse sorprender también es esencial y, sobre todo, disfrutar de la experiencia y siempre repetir, nunca se sabe lo que te perdiste la última vez.

9 abr 2013

CUENTAME UN CUENTO


Lo que más me gusta de ir a ver exposiciones en salas que antes tenían otro uso es comprobar como han adaptado dicho espacio para acoger las obras.

Este pasado domingo me invitaron Clau y Enrique a ver la exposición “Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio” en el Centro de Exposiciones Arte Canal (hasta el 5 de mayo). Allá que nos fuimos y después de que una taquillera un poco antipática se equivocara con las entradas nos entretuvimos media hora hasta que llegó  nuestro turno.

Mi primera sensación tras comprar las entradas y pasar por el detector de metales fue, que el personal del centro era poco paciente y brusco en las maneras de tratar a la gente, ¡lo admito! Sé que trabajar de cara al público tiene miga, pero... ¡señores! ¡Que somos personas!

Tras bajar unas escaleras y ver un video que narraba como sucedió la tragedia en Pompeya cuando el Vesubio entró en erupción nos adentramos en un confuso recorrido luchando por poder ver algunas de las increíbles piezas que mostraban. Hicimos el recorrido dos veces, como buenas historiadoras del arte que somos Clau y yo, deteniéndonos a admirar por segunda vez, o quizás por primera, algunas piezas de joyería, esculturas y fragmentos de pinturas que se han conservado en bastante buen estado.
Al finalizar el recorrido fuimos expectantes a la “tienda” donde se venden las cosas típicas de los museos: postales, marca páginas, libros... Yo tenía la esperanza de encontrar alguna muestra de la joyería pompeyana en bisutería, pero no tuve nada de suerte. Salimos de allí un poco indiferentes, nos habían gustado algunas piezas, sí, pero el conjunto... dejo que desear.

Nos encaminamos hacía el coche y estaba comentando yo que había visto algo de publicidad de David Hockney, uno de los artistas británicos que se dio a conocer con el movimiento pop en los años 60 y que actualmente vive en EE.UU, y casualmente pasamos por la puerta de un recinto expositivo más pequeño y acogedor que estaba casi desierto: “David Hockney. Seis cuentos de los hermanos Grimm”. Hasta el 14 de abril.

Contemplamos con avaricia el espacio libre de la sala y nos pusimos manos a la obra, y nunca mejor dicho. La exposición está compuesta por 39 grabados realizados entre 1960 y 1970, e ilustran cuentos de los hermanos Grimm. Las escenas de las historias son aleatorias y muestran un concepto tradicional de una manera moderna y sorprendente. Lo mejor de todo es que hay paneles transparentes iluminados con los cuentos: “Rapunzel”, “Piñoncito”, “Rumpelstilskin, el Enano Saltarín”, “El Lebrato Marino”, “El viejo Rinkrank” y “Juan Sin Miedo”.

Cuando acabamos el recorrido, bien marcado y dispuesto, dejamos atrás el centro de exposiciones Arte Canal con una sonrisa en los labios y comentando como niños los libros de nuestra infancia. 
Fue la guinda del pastel.